Testimonio de una boda COVID

Marta se casó hace menos de 15 días en Madrid. Desde que fijaron su fecha de boda, ellos tenían claro que se querían casar; sí o sí. Su sueño se cumplió el pasado sábado 13 de marzo en un día invernal y maravillosamente soleado. Para su gran día, Marta escogió al diseñador Diego Estrada. Combinó su precioso vestido con ramo de Elena Suárez and Co.  La verdad es que hoy no me interesa tanto que sepáis de donde era el look de la novia; hoy quiero compartir el testimonio de Marta. Le pedí que os dedicara unas palabras a vosotras, futuras novias 2021, estoy segura de que os serán de gran ayuda. 

Todas las fotografías son de Liven Photography. 

 

 

Nos prometimos en mayo, en mitad de la pandemia, y desde ese momento, aún sin saber como íbamos a estar casi un año después, teníamos claro que si o si, el 13 de marzo de 2021 nos casábamos, que ese día empezábamos nuestra nueva vida juntos.

Por supuesto que hubo momentos de nervios, agobio, incertidumbre… quien no se ha sentido así durante este último año? No sabíamos que restricciones íbamos a tener hasta la semana de antes, sabíamos que muchos familiares y amigos no iban a poder venir por vivir fuera o por miedo, tuvimos que reducir el tamaño de la ceremonia el lunes de antes e incluso dos meses antes tuvimos que cambiar de finca. Imagínate, a dos meses cambiando de finca, todo parecía una cámara oculta. Te aseguro que todas las cosas que nos podían pasar, nos pasaron. Éramos conscientes que no iba a ser la boda que podíamos haber imaginado. Y así fue, no fue para nada como la habíamos imaginado; fue infinitamente mejor.

Va a sonar un poco cursi, y quien me conoce sabe que no soy muy de esto, pero el camino al altar, del brazo de mi padre con Jesús al final sonriendo que parecía que se le iban a caer los dientes, con nuestra familia, nuestros abuelos que pudieron venir y nuestros mejores amigos ha sido lo más emocionante y feliz que hemos vivido hasta el momento. No lo cambiaría por nada.

Nos faltó gente? Si. Nos faltó la parte de fieston típico pre covid? También. Pero nos teníamos a nosotros y eso era todo lo que importaba. Ya haremos cenas, fiestas, celebraciones de aniversarios, y volveremos a bailar como en los tiempos pre covid. Ya volverán todas estas cosas. Y mientras vuelven, Jesús y yo esperamos juntos, avanzando con nuestra nueva vida, porque este tiempo que llevamos casados no iba a volver, y para nuestra nueva vida no teníamos ganas de esperar.

 

 

     

 

 

 

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