La boda de Elisa y Jaime en Masía Aldamar

Elisa y Jaime se casaron el pasado 17 de noviembre en la céntrica iglesia valenciana, San Juan de la Cruz. Para su gran día, contaron con la ayuda de Ángela, wedding planner de Las Bodas de Araventum; ella se encargó de la organización y decoración de la boda: “Ella es ESPECTACULAR, no sólo como profesional, sino también como persona. Con ella, la preparación de la boda fue muy fácil. Organizar una boda es un follón alucinante, hay que tener en cuenta muchísimos detalles, que de no dedicarte a eso desconoces. Contar con ella, fue estar tranquila en todo momento.”  

 

En cuanto al look nupcial, Elisa confió en la extensa trayectoria de la diseñadora Rosa Blasco: “Tenía clarísimo el vestido que quería, fui a dos diseñadores que me recomendaron y al conocer a Rosa y a María, no tuve ninguna duda de que quería hacerlo con ellas. Captaron a la perfección la esencia del vestido y me ayudaron a darle el toque final al mismo. Era en crepe de seda natural, con escote maceta en la espalda y chaleco superpuesto con cola de dos metros y abotonado delante.”

Lo combinó con unas sandalias en tonos burdeos de Sandro Paris y un ramos de temática otoñal obra de Atelier de la Flor. En cuanto a su estilismo, Raúl Castaño se encargó de su maquillaje y Feliz de Bigudíes de Rubíes le hizo una preciosa coleta, adornada con un lazo de terciopelo burdeos. En cuanto a Jaime, escogió un chaqué azul marino, con corbata, camisa, tirantes y pañuelo de la firma Scalpers. Los pequeños que acompañaron a la novia en su entrada, iban vestidos de Atelier la Nonna, ellas con vestido en color verde y ellos con camisa y bermudas en el mismo tono.

En la iglesia, contaron con la ayuda de Paloma Hernández de @siiiiquiero para la coordinación de la ceremonia (entradas, testigos, pajes, autobuses…) ; todo estaba bajo control. La gestión de la música para la ceremonia corrió a cargo de Belén Payá quién reunió a los músicos y formó el conjunto musical solicitado por los novios. La decoración floral fue obra de El Atelier de la Flor: guirnaldas verdes, eucalipto, olivo, boj y populus entre otras.

 

          

 

Tras la emotiva ceremonia, novios e invitados se dirigieron a Masía Aldamar, donde Grupo El Alto se encargó del cóctel y la cena. Con la ayuda de Las Bodas de Araventum y las flores de El Atelier de la Flor, los novios consiguieron que el salón se convirtiera en un bosque muy otoñal; las velas dieron el toque más romántico, las servilletas escocesas, las copas en color, las minutas y meseros se unían bajo los mismos tonos (verdes, rojizos y marrones) Se utilizaron frutos, flores silvestres, distintos tipos de verde; se jugaron con las alturas de los centros de mesa y el toque final fue puesto por Audioprobe. Ellos se encargaron de la iluminación del salón; otorgando una luz cálida y efectos que acompañaron el ambiente otoñal.

 

Además, Audioprobe fue el encargado de la música: en el cóctel los invitados pudieron disfrutar de un trio instrumental que versionó canciones de funky y jazz. Durante la comida, un saxo en directo, que acompañó momentos muy emotivos como la entrega del ramo de la novia a su hermana. La canción del bailé fue interpretada por una vocalista en directo. Además se desprendía del suelo un pequeño humo blanco, que hacía un efecto precioso. La comida y el baile estuvieron acompañados de una pantalla de led que proyectaba imágenes de paisajes, dándole calidez a la comida. Y en la fiesta, actuaron varios músicos, un violín eléctrico y un saxofonista junto al dj.

Antes del baile, se proyectó un pequeño vídeo resumen de lo vivido hasta ese momento en el día de la boda. Un increíble trabajo de Antonio Sanz Fotografía y su equipo, que estuvieron editando el vídeo durante la comida. Además, ellos se encargaron de toda la fotografía de la boda.

 

 

 

 

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